Don Perico

No termina la diversión con las personas que invaden el terreno de juego en algún evento deportivo. Solo que esta vez no se trató de un borracho intentando llamar la atención, sino de un niño de dos años que quería jugar futbol, pero terminó tacleado por su mamá.

Aunque no se trató de una tacleada como las que estamos acostumbrados a ver, donde casi les parten las costillas a los espontáneos, también tuvo su encanto. Especialmente viendo a la mamá correr con su hijo en brazos para salir del campo, luego de haberlo derribado para evitar que siguiera corriendo en el partido entre el FC Cincinnati y el Orlando City.

La verdad, es curioso que no se repitan tan a menudo esta clase de casos, con los niños huyendo despavoridos de sus madres en un partido, en el cine o en otro evento. Probablemente, los pequeños no entienden nada de lo que pasa, ni les importa y solo saben que deben estar sentados sin hacer nada en un solo lugar, lo que para un niño es una tortura.

Pero tampoco es difícil compadecerse de la pobre mamá. En primera, qué hueva tener que andar vigilando al chamaco todo el tiempo y tener que llevarlo a todos lados si no encuentras niñera. Y, además, no es como que un niño necesite mucho tiempo para escabullirse y salir corriendo. Prácticamente es para lo único que viven.

Lo bueno es que al final no se interrumpió el juego, ni le dieron un pelotazo al niño y, todo quedó en otro divertido video de tacleadas fuera de la NFL. Eso sí, ojalá el equipo haya tomado los datos de la mamá para que la contraten como seguridad.