Don Perico

Notre Dame le prohíbe hacer el delicioso a sus atletas

¿Se imaginan que la universidad les prohibiera tener sexo para poder estudiar ahí? Al menos estamos seguros que la UNAM perdería a más de la mitad de sus estudiantes, pues resulta que justo esto es lo que exige la Universidad de Notre Dame a sus alumnos, como si un joven de 18 años pudiera reprimir sus ganas de acostarse con medio mundo.

Quizá no lo hubiéramos sabido de no ser por Isaiah McKenzie, actualmente receptor de los Bills de Búfalo, que decidió no jugar para los Fighting Irish cuando supo que debía vivir en castidad durante al menos cuatro años.

“El coach me dijo ‘tenemos una regla’. Yo no sabía si estaba bromeando o no. Me comenta ‘para que puedas vivir aquí, no debes tener relaciones sexuales durante toda la carrera’. El lunes cancelé mi compromiso”, comentó el jugador.

McKenzie, nada pendejo, hizo lo mismo que cualquiera con su calidad, buscar entrar a un equipo donde a nadie le importara si pasaba un buen rato con su novia o no. Y lo encontró en los Bulldogs de la Universidad de Georgia, que no le iban a cerrar las puertas por nada del mundo.

Quizá la regla le hubiera servido a otros deportistas que fueron padres muy jóvenes, como el Canelo Alvarez, que tuvo a su primera hija a los 17 años, o el Chucky Lozano, que empezó a cambiar pañales a los 18. Pero, en general, a ninguna escuela debería importarle lo que hagan sus estudiantes en su tiempo libre.

Si quiere ganar más campeonatos, Notre Dame quizá debería cambiar sus reglas y recordar que, según algunos atletas y doctores, tener sexo puede hacerte un mejor deportista.