Don Perico

Al fin una mujer feliz de jugar tenis

Emma Raducanu es lo que más necesitaba el tenis femenil. No tanto una nueva campeona, o una joven estrella, sino a una mujer joven y feliz por poder jugar, y de paso por ganar un título como el US Open.

Por un lado, ya no tenemos a las tenistas que también hacían de modelos como Maria Sharapova, Caroline Wozniacki o Anna Kournikova que siempre lucían espectaculares, y además jugaban bien. Por el otro, las hermanas Williams ya están viejas, y con las constantes lesiones de Serena, la verdad no parece que vayan a jugar mucho tiempo más.

Para peor, Naomi Osaka prefiere no competir a enfrentar a los periodistas y sus problemas de ansiedad, y el resto del top de la WTA, incluyendo a Barty, Savalenka, Pliskova y Svitolina no terminan de dar el empujón, ni destacan por algo en particular.

Cierto, Emma Raducanu no está ni en el top 100 del ranking, pero mala no es, o no hubiera ganado el US Open. Pero lo hizo, con calidad, en dos sets, ante la 73 del mundo, y tras haber dejado atrás a muchas otras tenistas mejor posicionadas.

Y todo lo hizo con determinación y una sonrisa en el rostro, algo que no se les ve a muchas otras tenistas actualmente.

No decimos que vaya a ser la nueva leyenda del tenis, pero vale la pena ver cómo le va en los próximos torneos. Por lo mientras la británica ya puede decir que ganó al dejar de ser una desconocida del tenis.